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Segundas flechas...

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Una emoción en sí misma, sin pensamiento que la refuerce, dura unos 90 segundos. Sin embargo, demasiadas veces duran más, bastante más, ya que muchos somos expertos en alargarlas y alargarlas hasta el infinito con pensamientos del tipo de: "Por que me ocurre esto a mí"; "qué mala suerte"; "por qué yo"; "tenía que llover precisamente hoy"...
Algunos incluso disponemos de un nutrido arsenal de "segundas flechas" y de maneras de clavárnoslas.

Como nos decía el emperador Marco Aurelio en sus "Meditaciones":
Si el pepino es amargo ¡tíralo!

Susurran los bambúes...

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yuki aretari
take basa-basa to
hanekaeru

Amaina la nieve;
susurran los bambúes
volviendo a erguirse.

Natsume Sôseki, 1867-1917

Dolor x Resistencia = Sufrimiento

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Dolor x Resistencia= Sufrimiento.

Esta fórmula muestra la diferencia entre el dolor y el sufrimiento, que en el lenguaje popular se confunden a menudo. La“parábola de las dos flechas” lo explica bien. La primera de estas flechas representa las cosas inevitables en esta vida, como la enfermedad, la pérdida o el envejecimiento, flecha que terminará alcanzándonos a todos en algún momento. La segunda flecha, en cambio, es la que nos disparamos a nosotros mismos, creándonos una herida que a veces es mayor que la que causó la primera cuando, por ejemplo, nos tomamos de forma personal las desgracias habituales de la vida, o nos convertimos en víctimas. Por eso, lo importante es prestar atención y darse cuenta de qué parte del sufrimiento se debe a la situación en sí y qué parte a las historias que nos contamos en torno a lo ocurrido.

Debería pulirme...

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Debería pulirme a mí mismo
cada vez más, aprovechando como espejo
el corazón de los otros,
que brilla claramente.

125 gyosei (poemas) del emperador Meiji

Meiji Tennô, 1852-1912
122º Emperador de Japón, de 1867 a 1912

En el silencio del dojô (3)

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Esta mañana, en el silencio del dojô...

Ruido de lluvia
y ásperas llamadas
de las gaviotas.

Ángel Hosshin.

Cuando pienso...

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Atsushi tomo iwarezari keri niekaeru mizuta ni tateru shizu wo omoeba
Cuando pienso en los campesinos
que sufren calor en los arrozales,
no puedo decir que hace calor
aún cuando eso sea así.


125 gyosei (poemas) del emperador Meiji

Meiji Tennô, 1852-1912
122º Emperador de Japón, de 1867 a 1912

Humildemente recibo...

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Itadakimasu La palabra itadakimasu está relacionada con el principio budista de respetar a todos los seres vivos. Antes de las comidas, itadakimasu se dice para dar gracias a las plantas y animales que dieron su vida por la comida que vas a consumir. También agradece a todas las personas que han participado en el proceso de elaboración de la comida. Quiere decir “humildemente recibo”.
Agradecemos esta comida a todos los seres que han ayudado a traerla a nuestra mesa. Responderemos a este honor ayudando siempre, con sabiduría y compasión, a aquellos que lo necesiten.
(Oración budista para antes de comer)

Mira al alforfón...

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soba mo mite
kenarigara-seyo
nora no hagi

Mira al alforfón en flor,
que causa la envidia al trébol,
del campo próximo.

Matsuo Bashô, 1644-1694

Soba (en japonés), Alforfón, trigo sarraceno, falopyrum esculentum: 
 En Asia es muy apreciado por su valor alimenticio y sus precios son mayores que los del resto de cereales, sobre todo en Japón, donde -al contrario que en Europa- nunca ha sido alimento para animales.
Su cáscara se utiliza en Japón desde hace más de 500 años como relleno para fabricar almohadas. Son almohadas famosas porque se ajustan a la forma y peso de la cabeza de cada persona. No se achatan durante la noche y esto favorece la descarga de tensiones en hombros y cuello. También se usa para rellenar los cojines de meditación (zafus).

Confiando palabras...

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Ryûto ni kotoba takushite tsuki hanatsu

Confiando palabras, a una linterna flotante, la empujo a la deriva.
Hashimoto Takako, 1899-1963

Durante la segunda semana de Agosto, cuando acaba el Obón,la fiesta de difuntos, es común ver por muchos sitios de Japón el Tōrō nagashi, que consiste en hacer linternas de papel, con una vela dentro, que es encendida justo antes de ponerlos a flote sobre la corriente de un río. Este se la lleva lentamente, simbolizando una guía que ayuda a los espíritus a volver al otro mundo.
Esta ceremonia puede celebrarse también en otros momentos del año, por ejemplo, para conmemorar las víctimas de los bombardeos nucleares de Hiroshima y Nagasaki.

Cruzan sus cantos...

En el cielo el cuco y la alondra cruzan sus cantos.
Takahama Kyoshi, 1874-1959