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Sendas de Oku (6/..)

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Basshô en Kurobane OKU NO HOSOMICHI (Sendas de Oku) 5- Campo a través en Nasu. Tengo un conocido en un sitio llamado Kurobane, en Nasu. Por buscarlo, atravesé en línea recta los campos en lugar de ir por los senderos. A lo lejos se veía un pueblo pero de pronto empezó a llover y se vino encima la noche; me detuve en casa de un campesino, que me dio alojamiento. Al día siguiente crucé de nuevo los campos. Encontré un caballo suelto y a un hombre que cortaba hierbas, a quien pedí auxilio. Aunque rústico, era persona de buen natural y me dijo: “Es difícil encontrar el camino porque los senderos se dividen con frecuencia; un forastero fácilmente se perdería. No quisiera que esto le ocurriese. Lo mejor que puede hacer es tomar este caballo y dejarse conducir por él hasta que se detenga; después, devuélvamelo”. Monté el caballo y continué mi camino. Dos niños me siguieron corriendo durante todo el trayecto. Uno era una muchacha llamada Kasane: nombre extraño pero elegante. ¿Kasane, ...

Esfuerzo y recompensa.

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Nuestra recompensa se encuentra en el esfuerzo y no en el resultado. Un esfuerzo total es una victoria completa.  Mahatma GANDHI (1869-1948)

Mejorar los tiempos.

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Nunca debe el hombre lamentarse de los tiempos en que vive, pues esto no le servirá de nada. En cambio, en su poder está siempre mejorarlos. Thomas Carlyle (1795-1881) Historiador, critico social y ensayista británico.

Un descansito...

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Nui-ito makanaka tôranai node choi-to ippuku. Hilo de coser ¡No acabo de enhebrarlo..! Un descansito. Yatto ito ga tôtta tokoro de mata ippuku. ¡Por fin! en cuanto he conseguido enhebrarlo... Otra vez un  descansito. Taneda Santôka ( 1882-1940)

Sendas de Oku (5/..)

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Santuario Toshogu (Nikko) Mizaru-Kikazaru-Iwazaru No ver-No oir-No decir OKU NO HOSOMICHI (Sendas de Oku) 4- Nikko. El día treinta nos hospedamos en una posada situada en la falda del monte Nikko. El dueño de la posada me dijo que se llamaba Gozaemon y que, por su rectitud, la gente lo nombraba Gozaemon del Buda. “Reposen sosegados esta noche”, nos dijo, “aunque su almohada sea un manojo de hierbas”. Preguntándome qué Buda había reencarnado en este mundo de polvo y pecado para ayudar a tan pobres peregrinos como nosotros, me dediqué a observar la conducta del posadero. Aunque ignorante y tosco, era de ánimo abierto. Uno de esos a los que se aplica el “Fuerte, resuelto, genuino: un hombre así, está cerca de la virtud”. (1)  En verdad, su hombría de bien era admirable. El día primero del Cuarto Mes oramos en el templo de la montaña sagrada. Antiguamente la montaña se llamaba Futara, pero el gran maestro Kukai, (2)  al fundar el templo, cambió su nombre por el de Nikko,...

Cuando miré hacia atrás...

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Cuando miré hacia atrás, el hombre que me cruzó, se había perdido en la neblina. Masaoka Shiki (1867-1902).

Exigimos y exigimos...

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Una corta pausa entre el camino encharcado de aquí, y el que nunca se encharca de allá. Si llueve, que llueva. Si diluvia que diluvie. Ikkyu (1394-1481) - maestro zen. La vida se manifiesta como se manifiesta. Nuestra demanda de que lo haga de manera distinta es lo que causa nuestro sufrimiento y el que infringimos a los demás. Exigimos vivir para siempre, sin ser capaces de apreciar la belleza de envejecer o de los ancianos. Exigimos que todo el mundo nos quiera (sea quien sea), no cometer errores, comer solo de lo mejor, permanecer bellos para siempre, conseguir todo aquello que consideramos merecer. Nos esforzamos todo lo posible por asegurar esas ilusiones, incluso arriesgando nuestras verdaderas vidas. Nos escondemos de la enfermedad, de la tragedia, de la vejez y la soledad, abandonando a aquellos que las experimentan. Rechazamos el pesar y la fealdad sin darnos cuenta que la fealdad y el pesar  moran en nuestro interior. Y luego nos preguntamos por qué sufrimos, atrap...