En el cielo hindú existe un árbol llamado Kalpataru (o árbol de los deseos). Un cansado viajero llegó por azar y se sentó debajo del árbol. - "Estoy tan hambriento -pensó- que sí hubiera alguien por aquí le pediría comida" En ese momento la comida se materializó delante de el. Cuando hubo comido le entró el sueño, y pensó: -"Sí hubiera una cama aquí..." Y la cama apareció. Pero tumbado en la cama comenzó a pensar: - "¿Que está sucediendo? No veo a nadie, pero la comida y la cama han aparecido. ¡Aquí hay fantasmas!" De repente aparecieron los fantasmas. Entonces se asustó y pensó: -"Ahora me matarán" ¡Y lo mataron! En la vída es igual: Sí piensas en fantasmas, aparecerán. Si piensas en enemigos, los tendrás. Sí piensas en amigos aparecerán. Sí odias, el odio brotará. Sí amas, el amor surgirá a tu alrededor.
Dulce y melancólico poema. Y la foto.
ResponderEliminarBellos.
Saigyô es muy melancólico. A mi me gusta mucho. Además de esta entrada tengo otras 22 de el (mira en etiquetas). Seguiré publicando.
EliminarRespecto a la foto: es preciosa. Pertenece a Rodrigo Guimarâes Vicentini.
Un abrazo y gracias por tu comentario, Anónimo.
Hermoso. Con una nostalgia noble (respeto a la naturaleza) que devuelve al ser a sí mismo.
ResponderEliminarUn abrazo.
Muchas gracias, Pilar, por tu comentario.
EliminarQue grande es Saigyô.
Un abrazo.