En el cielo hindú existe un árbol llamado Kalpataru (o árbol de los deseos). Un cansado viajero llegó por azar y se sentó debajo del árbol. - "Estoy tan hambriento -pensó- que sí hubiera alguien por aquí le pediría comida" En ese momento la comida se materializó delante de el. Cuando hubo comido le entró el sueño, y pensó: -"Sí hubiera una cama aquí..." Y la cama apareció. Pero tumbado en la cama comenzó a pensar: - "¿Que está sucediendo? No veo a nadie, pero la comida y la cama han aparecido. ¡Aquí hay fantasmas!" De repente aparecieron los fantasmas. Entonces se asustó y pensó: -"Ahora me matarán" ¡Y lo mataron! En la vída es igual: Sí piensas en fantasmas, aparecerán. Si piensas en enemigos, los tendrás. Sí piensas en amigos aparecerán. Sí odias, el odio brotará. Sí amas, el amor surgirá a tu alrededor.
Un piedra blanca la de la foto, que parece la luna...
ResponderEliminarPrecioso haiku, este de Soseki.
Un abrazo, Angel.
Gracias Gorka.
EliminarEs lo mismo que pensé al ver la foto.
Cuando era niño me encantaba cogerlas en la orilla del Ebro.
Un saludo.
Es volver a ser como niños que cualquier cosa sencilla les llama la atención , estan en el momento presente.
ResponderEliminarHermoso haiku querido Angel.
Feliz semana .
Peregrina & Rosamaria R
Es lo que le decía a Gorka. Cuando era niño me encantaba cogerlas y lanzarlas al agua. Ahora me gusta cogerlas, frotarlas y sentirlas.
EliminarUn abrazo.