Anochecer en el lago.

Toridomo no
neitte iru ka
Yogo no umi

Hasta las aves
se han quedado dormidas. 
Lago de Yogo.

Yasomura Rotsû (1649-1738)


Comentarios

  1. Lindo.
    Muchas gracias, don Ángel.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sencillo haiku, sencillo como la naturaleza.
      Gracias anónim@ y, por favor, no me trates de "don".

      Eliminar
  2. Muchas gracias. Y por favor, excúsame, ha sido forma habitual de trato en las regiones donde me muevo ahora. Lilia

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Nada que excusar.Excúsame tu. Es que aquí el tratar de "Don" es algo como muy formal.
      Gracias, Lilla. Un abrazo.

      Eliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Barrer las impurezas.