Ego traicionero.

Le contó lo sucedido al señor de la Muerte, que le dió unas instrucciones al oido. Dias despues el emisario volvió a donde estaba el asceta. Cuando llegó ante el, ya se había desdoblado nuevamente en veinte formas iguales. Entonces el emisario, siguiendo las instrucciones del señor de la Muerte, exclamó:
-¡Muy bien, muy bien, pero que muy bien!. Esto es fantastico, pero hay un pequeño fallo.
Entonces, herido en lo más profundo de su orgullo, el asceta preguntó:
-¿Cual?
Y entonces el emisario lo cogió y se lo llevó al reino de la Muerte.
Mientras la mente dirija tu vida, no podrás sentirte verdaderamente tranquilo
ResponderEliminarEl ego necesita ser defendido y alimentado constantemente
Agur Bero bat Ängel