En tanto estás recibiendo instrucción, debes abandonar tu ego detrás y dejar todo a tu maestro. Sí simplemente no puedes seguir a tu maestro, deberias respetuosamente abandonarlo.
Saito Chobo Maestro de Kiudô (Tiro con arco).
Autor de "Kokoro no yoi" ( preparando vuestra mente).
estuve un año practicando Kyudo, y aunque la experiencia fue hermosa en lo superficial, pero en todo ese tiempo eche de menos al "Maestro" que necesitaba. Aunque en la perfección de como ocurren las cosas, valoré muy satisfactoriamente al maestro que tube. gracias por recordarme aquello un saludo
Gracias a tí Santosham. Hay que extraer la parte positiva de cada experiencia que vivimos. Yo practiqué karate varios años y me ocurrió lo mismo. No encontré, o no supe encontrar, al maestro que buscaba. Un abrazo.
Arianna. "Si el ojo no tuviera luz no reconocería al sol". Y sí no hubiera "maestro interior", el maestro del exterior no podría actuar en nosotros. Para descubrir y aceptar un maestro de fuera es preciso que, en la profundidad de nuestro propio Ser esencial haya un maestro y que éste empiece a hacerse consciente. Esto que te cito no es mío (obviamente).Está tomado del libro "El Maestro interior" escrito por Karlfried graf Dürckheim. Intuyo que este tema nos dará mucho para hablar. Un abrazo.
En el cielo hindú existe un árbol llamado Kalpataru (o árbol de los deseos). Un cansado viajero llegó por azar y se sentó debajo del árbol. - "Estoy tan hambriento -pensó- que sí hubiera alguien por aquí le pediría comida" En ese momento la comida se materializó delante de el. Cuando hubo comido le entró el sueño, y pensó: -"Sí hubiera una cama aquí..." Y la cama apareció. Pero tumbado en la cama comenzó a pensar: - "¿Que está sucediendo? No veo a nadie, pero la comida y la cama han aparecido. ¡Aquí hay fantasmas!" De repente aparecieron los fantasmas. Entonces se asustó y pensó: -"Ahora me matarán" ¡Y lo mataron! En la vída es igual: Sí piensas en fantasmas, aparecerán. Si piensas en enemigos, los tendrás. Sí piensas en amigos aparecerán. Sí odias, el odio brotará. Sí amas, el amor surgirá a tu alrededor.
Esta canción escrita por Rofuu Miki en el año 1921 figura entre las cien canciones más amada por los japoneses. La música fué compuesta en 1927 por Kosaku Yamada. Cuando Rofuu tenía cinco años sus padres se separan, la madre se va de la casa y él queda al cuidado de su abuelo paterno. En realidad quien lo cuida es la niñera por quien Rofuu sentía un cariño especial y la consideraba como una buena hermana. En la canción él la recuerda con cariño y nostalgia "Jugo de Neya wa yome ni yuki" (mi hermana se casó a los quince) y también expresa su amargura porque después de que ella se casara no recibe más noticias de su pueblo natal. Casi no tiene recuerdos de su madre por eso expresa ese sentimiento de tristeza y melancolía manifestado en el cielo rojizo de un atardecer de otoño. Kosaku Yamada también pierde a su madre a los diecisiete años, de manera que tanto de la letra como de la melodía se puede sentir una profunda melancolía. Letra de la canción ...
¿Dónde está el maestro?
ResponderEliminarsé lo que se dice siempre el maestro está en tí pero........
Gracias Ángel por estar
estuve un año practicando Kyudo, y aunque la experiencia fue hermosa en lo superficial, pero en todo ese tiempo eche de menos al "Maestro" que necesitaba. Aunque en la perfección de como ocurren las cosas, valoré muy satisfactoriamente al maestro que tube.
ResponderEliminargracias por recordarme aquello
un saludo
Gracias a tí Santosham. Hay que extraer la parte positiva de cada experiencia que vivimos.
ResponderEliminarYo practiqué karate varios años y me ocurrió lo mismo. No encontré, o no supe encontrar, al maestro que buscaba. Un abrazo.
Arianna. "Si el ojo no tuviera luz no reconocería al sol". Y sí no hubiera "maestro interior", el maestro del exterior no podría actuar en nosotros. Para descubrir y aceptar un maestro de fuera es preciso que, en la profundidad de nuestro propio Ser esencial haya un maestro y que éste empiece a hacerse consciente.
ResponderEliminarEsto que te cito no es mío (obviamente).Está tomado del libro "El Maestro interior" escrito por Karlfried graf Dürckheim.
Intuyo que este tema nos dará mucho para hablar.
Un abrazo.
Gracias amigo mio
ResponderEliminarA tí Arianna. Gabon.
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