En el cielo hindú existe un árbol llamado Kalpataru (o árbol de los deseos). Un cansado viajero llegó por azar y se sentó debajo del árbol. - "Estoy tan hambriento -pensó- que sí hubiera alguien por aquí le pediría comida" En ese momento la comida se materializó delante de el. Cuando hubo comido le entró el sueño, y pensó: -"Sí hubiera una cama aquí..." Y la cama apareció. Pero tumbado en la cama comenzó a pensar: - "¿Que está sucediendo? No veo a nadie, pero la comida y la cama han aparecido. ¡Aquí hay fantasmas!" De repente aparecieron los fantasmas. Entonces se asustó y pensó: -"Ahora me matarán" ¡Y lo mataron! En la vída es igual: Sí piensas en fantasmas, aparecerán. Si piensas en enemigos, los tendrás. Sí piensas en amigos aparecerán. Sí odias, el odio brotará. Sí amas, el amor surgirá a tu alrededor.
Que bonito! Hay cosas que solo se pueden apreciar en su exacta belleza cuando has tomado una cierta cantidad- grande- de " infusión de hoja de calendario"
ResponderEliminarUn fuerte abrazo
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Hola Unsui. Me alegro que te haya gustado. Tomar de esa infusión hace ver las cosas más serenamente. Un abrazo.
ResponderEliminarbello, sencillamente bello!
ResponderEliminarGracias Veronica. Buson es uno de los poetas haiku ante los que hay que quitarse el sombrero. Un abrazo.
ResponderEliminarCoincido plenamente con Unsui, lo que se hace esperar es siempre mucho más apreciado, como la flor del cerezo. ¡Magnífico! _/\_ Gasshö
ResponderEliminarGracias Ermitaño. Efectivamente, una buena reflexión la de Unsui. No te pierdas su blog Nube-Agua.
ResponderEliminarUn abrazo