En el cielo hindú existe un árbol llamado Kalpataru (o árbol de los deseos). Un cansado viajero llegó por azar y se sentó debajo del árbol. - "Estoy tan hambriento -pensó- que sí hubiera alguien por aquí le pediría comida" En ese momento la comida se materializó delante de el. Cuando hubo comido le entró el sueño, y pensó: -"Sí hubiera una cama aquí..." Y la cama apareció. Pero tumbado en la cama comenzó a pensar: - "¿Que está sucediendo? No veo a nadie, pero la comida y la cama han aparecido. ¡Aquí hay fantasmas!" De repente aparecieron los fantasmas. Entonces se asustó y pensó: -"Ahora me matarán" ¡Y lo mataron! En la vída es igual: Sí piensas en fantasmas, aparecerán. Si piensas en enemigos, los tendrás. Sí piensas en amigos aparecerán. Sí odias, el odio brotará. Sí amas, el amor surgirá a tu alrededor.
No está afuera lo que buscamos sino en el interior de uno mismo, lo que siempre se busca y qué cerca está.
ResponderEliminarPrecioso
Un beso
El buscador es lo buscado...
ResponderEliminarGracias Angel!
Lloramos de sed mientras estamos en el agua...
ResponderEliminarUn abrazo.
Busca dentro de ti mismo, ahí se encuentra la verdad
ResponderEliminarfeliz fin de semana Angel
Así es, Arianna.
EliminarFeliz también para ti.
Palabras que habría que repetir cada mañana, al despertar.
ResponderEliminarSí. Merecería la pena que nos la planteáramos todas las mañanas.
EliminarGracias.
¡Hola Ángel!
ResponderEliminarVeo que te gusta Han Shan. Yo también compartí en mi blog un escrito sobre él. Te pongo el enlace, por si te apetece leerlo: http://satsangzaragoza.blogspot.com.es/search?q=han+shan
Gracias José Luis.
EliminarCon mucho gusto.
He añadido tu Blog al grupo de "Blogs Amigos" y también lo seguiré.
Un abrazo.