En el cielo hindú existe un árbol llamado Kalpataru (o árbol de los deseos). Un cansado viajero llegó por azar y se sentó debajo del árbol. - "Estoy tan hambriento -pensó- que sí hubiera alguien por aquí le pediría comida" En ese momento la comida se materializó delante de el. Cuando hubo comido le entró el sueño, y pensó: -"Sí hubiera una cama aquí..." Y la cama apareció. Pero tumbado en la cama comenzó a pensar: - "¿Que está sucediendo? No veo a nadie, pero la comida y la cama han aparecido. ¡Aquí hay fantasmas!" De repente aparecieron los fantasmas. Entonces se asustó y pensó: -"Ahora me matarán" ¡Y lo mataron! En la vída es igual: Sí piensas en fantasmas, aparecerán. Si piensas en enemigos, los tendrás. Sí piensas en amigos aparecerán. Sí odias, el odio brotará. Sí amas, el amor surgirá a tu alrededor.
¡ :) ...Hermoso.
ResponderEliminarSí que lo es. Que sentido de la observación más desarrollado tenían estos haijin. ¿O acaso estaban más despiertos?
ResponderEliminarGracias, anónim@.
La experiencia me dice (o al menos me acerca) a que sentido de observación se relaciona con el estar despiertos, más despiertos. Su interrogante invita una mirada más detenida hacia la expresión por parte del haijin y hacia el mismo ejercicio del haiku. Interesante, sugestivo.
Eliminar(Y, bueno, un mirar también hacia quien(s)disfruta(n) y coparticipa(n)de éste).
Y Yosa Buson, pintaba. Le estaré conociendo un poco más, gracias a usted.
Gracias anónim@.
EliminarDe Desperares, digo. Apreciado don Ángel, me permito compartirle de ésta obra y vida que recientemente descubro: https://www.youtube.com/watch?v=k4SvY3VnwZI
Eliminar(Y como evidentemente soy anonim@, tengo a bien que no publique mi comentario-enlace, como usted prefiera).
Gasshō
Maravilloso haiku. Para mi que me apasiona el haiku ha sido un placer conocer tu blog.
ResponderEliminarUn cordial saludo.
Gracias Josefa.
EliminarNos seguimos.