En el cielo hindú existe un árbol llamado Kalpataru (o árbol de los deseos). Un cansado viajero llegó por azar y se sentó debajo del árbol. - "Estoy tan hambriento -pensó- que sí hubiera alguien por aquí le pediría comida" En ese momento la comida se materializó delante de el. Cuando hubo comido le entró el sueño, y pensó: -"Sí hubiera una cama aquí..." Y la cama apareció. Pero tumbado en la cama comenzó a pensar: - "¿Que está sucediendo? No veo a nadie, pero la comida y la cama han aparecido. ¡Aquí hay fantasmas!" De repente aparecieron los fantasmas. Entonces se asustó y pensó: -"Ahora me matarán" ¡Y lo mataron! En la vída es igual: Sí piensas en fantasmas, aparecerán. Si piensas en enemigos, los tendrás. Sí piensas en amigos aparecerán. Sí odias, el odio brotará. Sí amas, el amor surgirá a tu alrededor.
Todo es fugaz, hasta lo más bello , pero mis pensamientos vuelven
ResponderEliminarFeliz noche
Hola Angel.
ResponderEliminarSoy una enamorada de los haikus...simplicidad y expresión profunda...con poca palabra.
Delicadeza
poema que penetra
profundo bello.
Este haiku es mio... solo soy aprendiza y te lo dedico.
besos.
Efectivamente Arianna todo es fugaz. Un fuerte abrazo.
ResponderEliminarGracias Peregrina.
ResponderEliminarDecía Bashô: "Haiku es simplemente lo que está sucediendo en este lugar, en este momento".