En el cielo hindú existe un árbol llamado Kalpataru (o árbol de los deseos). Un cansado viajero llegó por azar y se sentó debajo del árbol. - "Estoy tan hambriento -pensó- que sí hubiera alguien por aquí le pediría comida" En ese momento la comida se materializó delante de el. Cuando hubo comido le entró el sueño, y pensó: -"Sí hubiera una cama aquí..." Y la cama apareció. Pero tumbado en la cama comenzó a pensar: - "¿Que está sucediendo? No veo a nadie, pero la comida y la cama han aparecido. ¡Aquí hay fantasmas!" De repente aparecieron los fantasmas. Entonces se asustó y pensó: -"Ahora me matarán" ¡Y lo mataron! En la vída es igual: Sí piensas en fantasmas, aparecerán. Si piensas en enemigos, los tendrás. Sí piensas en amigos aparecerán. Sí odias, el odio brotará. Sí amas, el amor surgirá a tu alrededor.
Hay quien mira al otro y ve un no-yo, y hay quien mira al otro y ve un otro-yo. Estos últimos son los que pueden sostener, apoyar y, acaso, salvar nuestra "humanidad".
ResponderEliminarDecía Sócrates que no puede haber virtud sin conocimiento. Cuanto más sepamos (de cualquier hecho) mejor actuaremos.
Un abrazo.
Hola Pilar.
ResponderEliminarGracias por tu comentario. Es para leerlo despacio y con reflexión. Así lo haré.
Un abrazo.