Impaciencia.

Un estudiante preguntó a un maestro zen cuánto tiempo le llevaría iluminarse. El maestro respondió:
-Unos quince años.
-¿Que? -exclamo el estudiante- ¿Quince años?
-Bueno, para tí llevaría unos veinticinco años.
-¡Que en mi caso llevaría veinticinco años!
-Ahora que lo pienso mejor, dijo el maestro, puede que te lleve cincuenta años.

Philip Kapleau.
El despertar del zen en Occidente. 

Comentarios

  1. me llevaria varias vidas, ya que mi asignatura pendiente es la falta de paciencia, espero conseguirlo en esta vida

    agur bero bat Angel

    ResponderEliminar
  2. Creo he contestado a esta entrada, me pareció leerla ayer, bueno, es igual

    la paciencia he de practicarla, ya que por naturaleza soy pero que muy impaciente

    en eso estamos

    Egunon Angel

    ResponderEliminar
  3. Ya somos dos, Arianna. Esa fué una de las razones que me llevaron a la práctica del zen.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  4. De verdad fue así?

    se me está ocurriendo algo...........

    gabon Angel

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Barrer las impurezas.

La escuela de lo imperfecto.