El Agua.

De todos los elementos, el Sabio debe tomar al Agua como a su preceptora.
El Agua es dúctil pero a todos vence. El Agua apaga el Fuego.
Ante la posibilidad de la derrota, escapa como vapor y asume una nueva forma.
El Agua arrastra a la Tierra blanda o, enfrentada a las rocas, busca un nuevo rodeo.
El Agua corroe al Hierro hasta que se desmorona como polvo; satura la atmósfera.
El Viento muere. El Agua cede ante los obstáculos, con engañosa humildad.
Pues ningún poder puede evitar que siga el destino de su curso hasta el mar.
El Agua vence siendo dúctil; nunca ataca pero siempre gana la última batalla.
El Sabio que se transforma en Agua se distingue por su humildad, adopta la pasividad, actúa desde la no acción y conquista el mundo.

Tao Cheng (Siglo XI d.C.).




Comentarios

  1. Una entrada muy especial Ángel.

    Un beso

    ResponderEliminar
  2. Que hermoso texto!
    Nada mas grande que el amor ni mas fuerte que la humildad!
    Un abrazo para tí Angel !

    ResponderEliminar
  3. Sabia y clarificadora entrada Angel.

    Be water, my friend!

    ResponderEliminar
  4. Bello Tao Cheng y muy cierto, muy cierto

    Gracias Angel, por "el bombóncito de sabiduría"
    un abrazo

    ResponderEliminar
  5. Maravillosa analogía, gracias por hacerla presente.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  6. Veo que os ha gustado mucho este post. A mí también.
    La famosa frase de Bruce Lee "Be water, my friend" cobra aquí todo su significado.
    ¡Profunda enseñanza la que nos transmite Tao Cheng!
    Gracias a todos.

    ResponderEliminar
  7. Difíciles de vivenciar... pero bellas palabras para inspirarnos. Las compartí a través de mi blog en: http://acuarela.wordpress.com/2012/04/29/el-agua-via-akikaze-akizuki/ Saludos!

    ResponderEliminar
  8. Profundas y ancestrales palabras.
    Gracias, Acuarela.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Barrer las impurezas.

La escuela de lo imperfecto.