Cuando el viento sopla fuerte en el mar, se alzan las olas, pero una vez que el viento cesa ¿dónde están las olas? La masa de agua se transforma en olas, y las olas son sólo agua. Causa y efecto pueden estar separados por un largo lapso, pero no pueden ser divididos en dos. Cuando causa es efecto y efecto es causa, cuando ambos son una identidad, se alcanza la iluminación. Lo que ocurre hoy es el resultado de lo que ocurrió ayer y la causa de lo que ocurrirá mañana. Hoy tenemos una semilla que es el resultado de la floración del año pasado. Las cosas son al mismo tiempo causa y efecto. Un hombre es padre e hijo a la vez. Trevor Leggett (1914-2000). Escritor, Judoka, Practicante Yoga, Practicante Zen.
Qué lindo
ResponderEliminarBello Haiku de un gran poeta. Una buena metáfora de la vida.
EliminarGracias por tu comentario, Anónimo.
Vaya. Magnífico. Cuanto sabor... _/\_
ResponderEliminarComo dice Pilar: así llega el final. Que por lo menos sea digno.
EliminarSaludos, Gorka.
"Así, súbitamente..." como el final de la vida. Ojalá logremos siempre que nuestro recorrido sea digno.
ResponderEliminarSaludos.
¿Que más podemos pedir? Buena reflexión, Pilar.
EliminarUn abrazo.