Perfeccionar el yo...

 No hay nada más dañino para ti que perfeccionar sólo el lado animal, material, de tu vida. No hay nada más beneficioso, tanto  para ti como para los demás, que la actividad dirigida al perfeccionamiento de tu alma.


Perfeccionar el yo es una tarea tanto interior como exterior. Es imposible mejorar sin comunicarse con los demás, influirles y recibir su influencia.

La reflexión del día.
Seleccionada del "Calendario de la sabiduría" de León Tolstoi

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