Cuando el viento sopla fuerte en el mar, se alzan las olas, pero una vez que el viento cesa ¿dónde están las olas? La masa de agua se transforma en olas, y las olas son sólo agua. Causa y efecto pueden estar separados por un largo lapso, pero no pueden ser divididos en dos. Cuando causa es efecto y efecto es causa, cuando ambos son una identidad, se alcanza la iluminación. Lo que ocurre hoy es el resultado de lo que ocurrió ayer y la causa de lo que ocurrirá mañana. Hoy tenemos una semilla que es el resultado de la floración del año pasado. Las cosas son al mismo tiempo causa y efecto. Un hombre es padre e hijo a la vez. Trevor Leggett (1914-2000). Escritor, Judoka, Practicante Yoga, Practicante Zen.
bien, querido amigo, por traernos las palabras de un hombre de un gran corazón y sabiduría.
ResponderEliminarSaludos!!!
Venimos para concernos, no nos vamos, hasta encontrarnos.
ResponderEliminarNo siempre es así, pero sería bonito que lo fuera.
Gracias Ángel por este blog.
Sabias palabras de un sabio maestro...
ResponderEliminarGracias por traerlas Angel!
Qué verdad y cuánto he tardado en darme cuenta de ella!
ResponderEliminarSaludos
Gracias amigos. No conozco personalmente al maestro pero ayer tuve la ocasión de conocer a dos monjes de su sangha. Sus palabras me parecieron muy interesantes. Respecto a este comentario del maestro creo que su puntualización es muy oportuna. Muchas veces caemos en el error de creer que nuestra práctica nos hace superiores a los demas.
ResponderEliminarUn abrazo a todos y bienvenida, Pilar.
CIERTO. Un abrazo :)
ResponderEliminar¡Gracias J.Marcos!
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