Cuando el viento sopla fuerte en el mar, se alzan las olas, pero una vez que el viento cesa ¿dónde están las olas? La masa de agua se transforma en olas, y las olas son sólo agua. Causa y efecto pueden estar separados por un largo lapso, pero no pueden ser divididos en dos. Cuando causa es efecto y efecto es causa, cuando ambos son una identidad, se alcanza la iluminación. Lo que ocurre hoy es el resultado de lo que ocurrió ayer y la causa de lo que ocurrirá mañana. Hoy tenemos una semilla que es el resultado de la floración del año pasado. Las cosas son al mismo tiempo causa y efecto. Un hombre es padre e hijo a la vez. Trevor Leggett (1914-2000). Escritor, Judoka, Practicante Yoga, Practicante Zen.
Siiii!!.
ResponderEliminarllevo días queriendo escribir algo en mi blog, una especie de requiem para lo ocurrido en Japón... y he tropezado con este blog tan bonito y tan "zen": gracias. Las citas que escoge me inspirarán... Merci. El dolor ajeno no debería dejarnos nunca indiferentes, hay algo de "trascendental" sin duda en el modo en el que los japoneses miran cara a cara al sufrimiento
ResponderEliminarGracias Gorka, gracias Isbelle.
ResponderEliminarEl dolor ajeno no nos debería dejar indiferentes, pero nuestro egoismo...
Para muchos japoneses, como para muchos orientales, las adversidades y la muerte son consustanciales con la vida, herencia del budismo y en especial del zen...
Un abrazo a ambos.
No se puede pedir más .....que grandioso!!!
ResponderEliminarAntes y después siempre el cielo se ilumina
Feliz noche Angel
Muchas gracias Arianna, de corazón.
ResponderEliminarUn abrazo.