En el cielo hindú existe un árbol llamado Kalpataru (o árbol de los deseos). Un cansado viajero llegó por azar y se sentó debajo del árbol. - "Estoy tan hambriento -pensó- que sí hubiera alguien por aquí le pediría comida" En ese momento la comida se materializó delante de el. Cuando hubo comido le entró el sueño, y pensó: -"Sí hubiera una cama aquí..." Y la cama apareció. Pero tumbado en la cama comenzó a pensar: - "¿Que está sucediendo? No veo a nadie, pero la comida y la cama han aparecido. ¡Aquí hay fantasmas!" De repente aparecieron los fantasmas. Entonces se asustó y pensó: -"Ahora me matarán" ¡Y lo mataron! En la vída es igual: Sí piensas en fantasmas, aparecerán. Si piensas en enemigos, los tendrás. Sí piensas en amigos aparecerán. Sí odias, el odio brotará. Sí amas, el amor surgirá a tu alrededor.
¡La primavera ha llegado!.
ResponderEliminarPreciosa poesía....
Un abrazo Angel!.
Gracias Gorka. Me alegra que te guste. Sí miras en "etiquetas" verás que del maestro Dôgen hay otras 10 entradas.
ResponderEliminarDe Kusa no iwo (la ermita verde o la ermita del techo de paja)hay otras 3.
Un abrazo.
Y por mis pagos llegó el otoño pero...como dijo Mumon:
ResponderEliminarCientos de flores primaverales; la luna otoñal;
Una refrescante brisa estival;la nieve invernal
Libra tu mente de todo vano pensamiento
¡Y cuán agradable es para tí toda estación¡
Otoñales saludos.
Gracias Sara. Efectivamente : para unos comienza la primavera pero al mismo tiempo, para otros es el comienzo del otoño. Vivimos en un mundo global, pero seguimos pensando con una mente local. Un abrazo y buen otoño.
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