Aprender a morir.

Todo final es una renovación y un nuevo inicio. Para vivir hay que aprender a morir.
Se cuenta que cuando Chuang Tzu (Zhuang zi)-junto con Lao Tse uno de los fundadores del taoísmo- supo que le quedaba poco tiempo de vida, sus discípulos le comunicaron su intención de celebrar un solemne y suntuoso funeral para honrarlo. Pero el sabio chino protestó diciendo:
"Tendré el cielo y la tierra por ataúd, el sol y la luna como símbolos de jade, y las estrellas y las constelaciones como joyas. ¿No es eso más de lo que cualquiera podría desear?"
Los discípulos respondieron:
-Tenemos miedo de que os coman los cuervos, Maestro.-
Chuang Tzu sonrió con benevolencia y les dijo:
-Por encima me comerán los cuervos; por debajo, los topos y las hormigas. Impedírselo a unos y permitírselo a otros  sería muestra de parcialidad. Todos son iguales bajo el Tao.

Comentarios

  1. Gracias por este bello y PROFUNDO cuento.
    "el que tenga oidos para oir, que oiga..."

    un saludo

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  2. Gracias a tí Santosham. A mí tambien me ha parecido bello y profundo.
    Gasshô.

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