Shibumi (2).

Un occidental, de paso por Japón, fue invitado por unos amigos japoneses a una velada en una Casa de Té famosa por la calidad de su servicio. Cuando los huéspedes fueron instalados, entraron a servir el té algunas geishas, todas perfectas en su función. Una sobre todo, la más joven, llamaba la atención por su belleza, su elegancia, su sonrisa, sus modales, su encanto... Nuestro occidental no pudo evitar felicitar a la "Maestra Geisha" por la perfección de esta joven. Y la maestra le contestó: - Sí, ya lo sé, la señorita X es muy joven, reluce, pero no se preocupe Ud., su educación no está acabada todavía. En poco tiempo se corregirá y no se distinguirá de sus compañeras-.

A la señorita X aun le faltaba Shibumi.

Esta entrada es continuación de la realizada el 28-05-2010.

Sabi-Wabi-Zen (El zen y las artes japonesas).
Raymond Thomas.

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