La montaña y yo.

Nos sentamos juntos,
la montaña y yo,
hasta que solo queda
la montaña.

Li  Bao ó Li Po (701-762).
Poeta chino conocido como el "poeta inmortal" y el más famoso y popular de la dinastía Tang, cuyo periodo reflejó un momento de esplendor en la civilización china y la edad de oro en su literatura.

Para adentrarse en cualquier territorio desconocido se requiere cierta valentía y la mente no es una excepción. Solo sí averiguamos cuál es la semilla de nuestros actos podremos preveer el fruto.
Gottfried Kerstin.

Comentarios

  1. En algún momento he querido diluirme en la montaña, ser parte de ella

    Es hora de dar ese paso, saldremos de dudas

    buenas noches Ängel

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  2. Hola Arianna.
    En eso estamos ¿no?.
    Mientras llegamos a ello ¡ paciencia !
    Buenas noches amiga.

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  3. Precioso el poema, iluminador.
    En cuanto a la valentía que se requiere para adentrarse en "lo desconocido" de la mente, es verdad, hay que ser muy audaz. A los ojos de muchos, pareciera cosa de locos. Los obstáculos en ocasiones parecen insalvables. Pero ciertamente no estamos solos. Dice un dicho que si damos un paso, El Padre da cien hacia nosotros.
    Pese a las dificultades, para mi no hay otra manera mejor de "realizar el viaje".

    Gracias!! Abrazos

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  4. Gracias a tí Angelina.Ponerse en el camino supone haber recorrido, ya, la mitad del trayecto.
    Un abrazo.

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