Sutil atadura.

Engarza en oro las alas del pájaro y nunca más volará al cielo.


Rabindranath Tagore (1861-1941).

Comentarios

  1. Gracias por traer a mi amado Tagore

    namasté

    ResponderEliminar
  2. Un placer, Arianna. Lo tenía un poco
    abandonado(como a ti). Intentaré reparar el olvido.
    Namasté.

    ResponderEliminar
  3. oh la lujuria!

    Gracias Tagore y Angel

    ResponderEliminar
  4. La lujuria, el orgullo, la ambición... Lastres para nuestras alas.
    ¡Gracias a Tagore por su bella lección!
    Y a tí Xaro La por tu comentario.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Barrer las impurezas.