La muerte llega a todos.


Una mujer fue una vez a ver al Budha, trastornada por la muerte de su hijo. Con el niño muerto entre sus brazos, imploró al maestro una medicina que devolviera la vida a su pequeño.
-De acuerdo -respondió el Budha-, pero antes debes traerme un grano de mostaza.
¡Un grano de mostaza!¡Que facil!, respondió la mujer.
-Pero debes tomarla en una casa donde nadie haya muerto, añadió el Budha.
La mujer corrió de casa en casa. Pero al preguntar si alguien había fallecido en la casa, la respuesta era siempre la misma:
-Desgraciadamente sí. Los muertos son muchos y los vivos pocos.
Totalmente desesperada, se preguntaba dónde podría encontrar el grano que necesitaba.
Finalmente comprendió el mensaje : La muerte llega a todo el mundo, no existe escapatoria. Así pues, volvió donde el Budha y, dejando a su hijo en el suelo, dijo :
-Ahora se que no estoy sola en este inmenso duelo. La muerte llega a todos.

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